La rinoplastia es la intervención que modifica la forma de la nariz, debiendo realizarse como norma bajo anestesia general. La práctica de dicha operación bajo una supuesta "sedación y anestesia local" impide la correcta realización de la cirugía, sometiendo al paciente a riesgos innecesarios que pueden ocasionarle lesiones graves o incluso la muerte, ademas de impedir que el cirujano pueda practicar los pasos esenciales de la técnica y por lo tanto condicionando un mal resultado.
La rinoplastia debe llevarse a cabo bajo anestesia general con intubación orotraqueal, obturación y sellado seguro de la vía aérea y digestiva, ausencia de dolor e hipotensión controlada, elementos esenciales para que el paciente transite por el procedimiento con seguridad y sin dolor, a la vez que facilitadores de la creatividad artística y habilidad técnica del cirujano, que se enfrenta al reto de modelar el rostro de la persona que pone en sus manos, y en las de su equipo, sus ilusiones.
El papel del Anestesista en la rinoplastia tiene repercusiones directas sobre el riesgo vital de la cirugía y sobre todo en el resultado estético final, aquí podemos aplicar el viejo dicho quirúrgico: "un buen relojero no puede trabajar con las piezas sumergidas en tinta china". Si desea saber por qué la anestesia en cirugía de nariz es totalmente diferente al resto de la Cirugía Estética, siga leyendo los comentarios que tengo que hacerle como Especialista en Anestesiología y Reanimación.
En primer lugar vamos a explicar las particularidades que se requieren en una adecuada anestesia para rinoplastia, sin las cuáles no se puede ni se debe llevar a cabo la intervención:
- Control del sangrado: los tejidos nasales y septales (septum=tabique nasal) están altamente vascularizados y presentan una gran tendencia al sangrado. Sin esta medida el Cirujano no ve absolutamente ninguna estructura, por lo tanto le es imposible realizar su trabajo.
- Obturación de vía aerea y digestiva: a pesar de reducir el sangrado, éste es inevitable en cierto grado, como es normal en cualquier intervencón. Este pequeño sangrado, debido a la posición del paciente, se desliza hacia la vía aérea (tráquea y pulmones) y digestiva (esófago y estómago), lo cual no debe suceder nunca, sobre todo en lo referente a la broncoaspiración (aspiración de sangre en los pulmones).
- Eliminación del dolor: los anestésicos locales pueden bloquear la sensibilidad en parte de la nariz, pero no en toda y desde luego no permiten un trabajo óseo adecuado, el dolor sería inaceptable.
- Elminación de la ansiedad y movimientos: el paciente se agita debido al dolor y la ansiedad que se sufre bajo anestesia local, impidiendo una técnica precisa.
La anestesia general en rinoplastias lleva implícita los dos últimos objetivos citados: la eliminación del dolor, que es absoluta, y el control de ansiedad y movimientos, que son erradicados completamente por la técnica anestésica. Estos dos requerimientos, por el hecho de no necesitar complementos técnicos anestésicos más allá del protocolo habitual en anestesia general, no dejan de ser muy importantes, ninguna intervención se debe realizar con movimientos y dolor de los pacientes. Bajo anestesia local no se elimina completamente el dolor, y con una sedación profunda (para eliminar movimientos y ansiedad) el riesgo de broncoaspiración y/o fallecimiento son elevados, como veremos más adelante.
La sedación es una técnica anestésica que persigue mantener al paciente en una situación de confort y bienestar, utilizando fármacos que producen sueño (hipnóticos), eliminan la ansiedad (ansiolíticos), alivian el dolor (analgésicos) y ayudan a olvidar todo lo que ocurre durante la operación (amnésicos). La sedación profunda disminuye y/o anula la respiración normal y los mecanismos reflejos defensivos (reflejos protectores de las vías respiratorias); que como la tos, evitan el atragantamiento y el ahogamiento con la sangre y las secrecciones bucales. Por lo tanto se puede afirmar que la sedación en rinoplastia favorece el riesgo de graves complicaciones anestésicas con riesgo de muerte.
Hemos de explicar lo aspectos más delicados de las rinoplastias desde el punto de vista anestésico: el asegurado de las vías aerodigestivas y la hipotensión controlada.
Como he indicado anteriormente, toda cirugía nasal requiere de unas tensiones arteriales muy bajas, inducidas médcamente con diferentes drogas y técnicas específicas, para reducir el sangrado a mínimas cantidades. La hipotensión controlada sólo se puede realizar con seguridad y efectividad bajo anestesia general. El objetivo último que se persigue con la hipotensión y la reducción de sangrado es doble: por un lado pemite que el Cirujano trabaje en un territorio libre de sangre y por lo tanto visualizando la delicadas estructuras de la nariz interna y/o septum, y por otro previene el riesgo de broncoaspiración hacia los pulmones y el paso de sangre al estómago. La presencia de sangre en estómago ocasiona fuertes vómitos en el postoperatorio, gastritis y molestias indeseables. La acidez de la sangre coagulada produce unas gravísimas lesiones pulmonares en caso de ser broncoaspirada, que pueden terminar con la vida del paciente o con lesiones cerebrales por falta de oxígeno (estado vegetativo).
La hipotensión no es la única medida que se aplica para reducir el sangrado, al mismo tiempo el Cirujano aplica adrenalina en las zonas a trabajar. Con la adrenalina se logra una vasoconstricción o cierre parcial de las arterias que nutren de sangre los tejidos, aunque su efecto es fundamentalmente sobre las arterias (sólo unido al de la hipotensión es un efecto suficiente), y no tanto sobre las venas; sobre las venas el efecto principal es el de la hipotensión controlada, que las vacía parcialmente de contenido.
Si se intenta realizar la rinoplastia con anestesia local, la infiltración de la nariz con anestésico local y adrenalina no impide que la manipulación quirúrgica provoque en el paciente molestias, sangrado abundante, tos y atragantamiento (por la sangre y las secrecciones bucales). En este escenario es imposible realizar una cirugía correcta y meticulosa; no es de extrañar que en estos casos el cirujano solicite al anestesista la sedación cada vez más profunda del paciente para evitar movimientos bruscos del mismo lo que acrecenta progresivamente el riesgo de broncoaspiración fatal. Por otra parte es muy importante tener en cuenta que las medidas farmacológicas y técnicas de hipotensión controlada no se pueden aplicar, reducen su eficacia o bien se convierten en peligrosas, si no son empleadas en el contexto de una anestesia general.
Esta es, en resumen, la peligrosa combinación de factores que se produce en las rinoplastias realizadas bajo anestesia local y sedación:
- Dolor incontrolable en las técnicas que trabajan el hueso nasal, parte esencial de toda rinoplastia. Esto obliga a profundizar mucho la sedación ante los movimientos y quejas del paciente y las necesidades del Cirujano, con los riesgos de broncoaspirar sangre y secreciones.
- Sangrado excesivo por no poder obtener la suficiente hipotensión (bajo anestesia general si se logran los niveles necesarios), lo cual favorece la broncoaspiración.
- Riesgo de graves lesiones cerebrales, cardiacas y renales en el caso de que se pierda el control de la hipotensión (sólo bajo anstesia general se controla con garantías)
- Pérdida de los reflejos protectores de la vía aérea (tos, expectoración) que impiden el paso de líquidos a los pulmones o estómago, agravado por el hecho de que en las anestesias con local y sedación no existen medidas de obturación (bajo anestesia general se puede obturar con total garantía de sellado)
- Vías aerodigestivas no obturadas, permitiendo la broncoaspiración o el paso de contenido hemático a estómago.
- Atenuación de la respiración normal debido a la sedación, que con frecuencia evoluciona a un exceso de sedación, siendo la causa la pérdida de la respiración espontánea, conocida como depresión respiratoria, la cual, de no ser remontada, termina con la vida del paciente por fallo respiratorio (el paciente se mueve y le duele >>> el Cirujano no trabaja cómodo >>> se aumenta la dosis de sedación >>> fallo respiratorio). En este punto de parada repiratoria sólo se puede salvar la vida del paciente intubándolo de inmediato y convirtiendo el procedimiento a una anestesia general improvisada, no planificada y de altísimo riesgo, pues el anestesista se ve obligado a intubar de emergencia a un paciente crítico, sin oxígeno en su cuerpo, probablemente en parada cardiaca o de inminente aparición, y lo más importante de todo: con la boca, faringe y vía aérea llenas de sangre; esto dificulta o impide la visualización y práctica de la intubación (si el paciente no es intubado de inmediato para ser ventilado mecánicamente fallece de forma irremediable) y si lo logra va a ser a costa de introducir sangre en el pulmón al impactar los restos que encuentre en el trayecto de entrada el tubo de intubación, ocasionando una grave broncoaspiración.
- El resultado final de la rinoplastia bajo local y sedación es una anestesia peligrosa para la salud y la vida del paciente con una técnica quirúrgica deficiente, limitada y deformante.
Solo bajo anestesia general se pueden conseguir niveles bajos de tensión arterial de forma controlada (hipotensión controlada), disminuyendo así el sangrado, y permitiendo al cirujano realizar su trabajo. Y solo bajo anestesia general, se pueden aislar los pulmones de la sangre y las secreccciones bucales, mediante la colocación de un tubo en la tráquea (sella el paso de líquidos con el balón inflable que incorpora alrededor del conducto que garantiza la oxigenación) y la realización de un taponamiento faríngeo (relleno temporal de la parte más profunda de la boca de un material que absorbe la sangre). Estas medidas se aplican cuando el paciente ya está dormido y se retiran antes de que éste haya despertado de su anestesia, por lo que en ningún momento percibe sensaciones desagradables.
Aunque exista anestesia general para bloquear todo el dolor, generalmente se añade la infiltración de la zona a operar con anestésico local para disminuir el dolor postoperatorio, y adrenalina que, como he dicho antes, disminuye el sangrado intraoperatorio al cerrar los vasos sanguíneos arteriales.
La ventajas que se obtienen con la realización de la rinoplastia con anestesia general son las siguientes:
- Ausencia total de dolor
- Paciente inmóvil
- Ausencia de sangre en los tejidos que maneja el cirujano, permitiendo total visibilidad
- Hipotensión controlada con seguridad
- Obturación de vía aérea evitando la broncoaspiración
- Obturación de la vía digestiva evitando los vómitos sanguinolentos
- Se garantiza la oxigenación del paciente
- Permite todo tipo de técnicas quirúrgicas nasales y septales, en duración, extensión e invasividad prácticamente ilimitadas
- El Cirujano trabaja con la absoluta y necesaria concentración
La rinoplastia bajo la anestesia general es una garantia de seguridad para el paciente y una satisfacción para el cirujano en su trabajo como rinomodelador.
Sólo se deben practicar bajo anestesia local y sedación aquellos procedimientos limitados a técnicas de partes blandas de punta sin profundización quirúrgica ni manipulación del hueso nasal, o bien pequeños retoques nasales, y siempre muy bien seleccionados por su estado de salud y tipo de cirugía que se haya previsto.
Gracias de nuevo doctor, tengo pensado en visitarle de aquí a unos meses para que me asesore mejor y por lo menos poder pensar con más claridad.
Un saludo.
Publicado por: Javi | 11 febrero 2010 en 00:47
Gracias a usted por participar Javier.
Debemos dejarnos de tópicos, como el tan popular de que operando la nariz la cara cambia. Lo que cambia es el equilibrio estético entre las diferentes estructuras anatómicas que la componen, obviamente lo que se busca es un cambio para mejor, eso lo podemos entender todos.
La simulación la debe realizar el cirujano mentalmente en su plan quirúrgico, esa es la única que es realmente válida.
Es muy frecuente, nunca he entendido la razón, que muchas personas piensen que el tabique nasal es el caballete (jiba o dorso), algo que ni siquiera desde la óptica profana tendría sentido, como mucho que se le llame techo, pues se trata del techo de la nariz, no se parece para nada a un tabique el dorso.
El septum o tabique nasal es una estructura muy fina y muy grande, de 5x10 cm incluso, compuesta por 2 huesos y una porción de fibrocartílago la cual es la que asoma. Si hay alguna obstrucción por culpa del septum ésta se podría situar en cualquier parte de esta lámina en uno o más puntos de la misma.
Por lo tanto quede claro que una cosa es el septum o tabique nasal, que divide la fosa nasal interiormente en dos cavidades separadas, sin apenas repercusión en la forma nasal, y por otra parte tenemos el dorso nasal que frecuentemente debe ser rebajado en una rinoplastia.
Profesionalmente tengo amplia experiencia en todo tipo de septoplastias, que es el nombre de grupo de intervenciones que trabajan el septum nasal para corregir anomalías de forma y función respiratoria. Se puede hacer a la vez que una rinoplastia estética.
Respecto a sus temores estéticos, lo que más le tranquilizaría es recibir una valoración detallada sobre su anatomía, con la correspondiente propuesta de tratamiento.
Un saludo.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 11 febrero 2010 en 00:14
Gracias por la respuesta tan rapida Dr Nogueira, soy bastante miedoso y al acortar la nariz la cara va a cambiar, ¿como sabre si una nariz mas corta me va a quedar bien? la practica de la simulación la había visto por la TV, pero bueno tendre que seguir pensando, una ultima cuestión, hable con Otorrino y me dijo que tengo el tabique desviado y no respiro bien, ¿¿es factible una operación donde este problema se corrija y a la vez se acorte la nariz en una misma intervención?? ¿hace usted este tipo de operaciones?
gracias de nuevo,
un saludo.
Publicado por: Javi | 09 febrero 2010 en 14:13
Hola Javi,
Las rinoplastias son muy complicadas para los cirujanos y no para los pacientes, se trata de una operación que el profesional debe dominar específicamente, no basta con ser cirujano titulado. Entienda que no se le puede dar un evaluación técnica sobre su caso concreto en este medio y sin haberlo examinado, en los varones las rinoplastias reductoras son algo muy común en mi práctica.
No hacemos simulaciones, además de poco realistas me restan tiempo y energías en mi concentración para lograr la excelencia profesional, prefiero dedicar toda mi concentración a la práctica médica y no a la venta. No olvidemos que mi trabajo es operar, no simular.
Un saludo.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 09 febrero 2010 en 09:24
Buenas, yo quería hacer una consulta en referente a una rinoplastia Doctor Nogueira, en su clinica ¿¿hacen un estudio por ordenador con foto del paciente, pudiendo ver este el resultado final?? para mi este punto es muy importante, mi problema es que de frente mi nariz me gusta pero de perfil es larga, ¿sería complicada mi operación? gracias,
un saludo.
Publicado por: Javi | 08 febrero 2010 en 21:05
Buenos días Laura,
En primer lugar quiero agradecerle sus palabras y el interés mostrado por mi escrito.
El paciente que se plantea una intervención quirúrgica, máxime si es electiva (voluntaria) como sucede en la Cirugía Estética, siente la anestesia general como algo intrusivo, una pérdida de control, un riesgo. El agravante mencionado, cuando se trata de una intervención de Cirugía Plástica Estética, por tratarse de una intervención elegida voluntariamente cuya decisión ha sido largamente madurada, provoca fobias injustificadas que llevan a muchos pacientes a un estado de ansiedad y pánico innecesarios, la realidad no respalda dichos temores y, más bien al contrario, los hechos estadísticos tumban determinadas confianzas en prodecimientos supuestamente “más seguros”.
Ninguna técnica anestésica está exenta de riesgos, pero no se puede afirmar que la anestesia local o la anestesia local más sedación sean más seguras que la anestesia general; la elección de una u otra debe ir orientada en primer lugar a la seguridad del paciente y en segundo lugar a la cirugía que se vaya a realizar.
Existe la falsa creencia de que cualquier anestesia local es segura; los anestésicos locales son unos fármacos seguros siempre que se utilicen de forma adecuada y por debajo de la dosis máxima ponderal recomendada (cantidad de sustancia activa en relación al peso del paciente). Sin embargo, y esto debe quedar meridianamente claro, una sobredosificación por anestésicos locales, generalmente debida a su aplicación en superficies corporales muy extensas, puede tener consecuencias desastrosas e incluso provocar la muerte irremediable del paciente por intoxicación cardiaca.
La sedación suele utilizarse para complementar una anestesia local y nunca es un procedimiento aislado; tranquiliza y deprime la actividad neurológica del paciente pero no quita el dolor. Se utilizan fármacos que mitigan la ansiedad, provocan sueño, cierto grado de amnesia (olvido de recuerdos)así como un estado confortable para el paciente durante la intervención. Los fármacos que se utilizan durante la sedación de un paciente no difieren en gran medida de los utilizados durante una anestesia general, simplemente se usan en momentos y dosis diferentes; además, en la anestesia general se utilizan otros grupos medicamentosos (relajantes, hipnóticos inhalados, etc) que no se usan en la sedación. La sobredosificación en una sedación, generalmente debida a intentos de evitar una anestesia general, termina siendo un procedimiento equiparable en ciertos aspectos a una “anestesia general descontrolada”. Deja de ser una sedación y se transforma en un profundo estado de depresión del paciente, sin el control y garantías de la anestesia general. Una de las consecuencias más graves de una sedación excesiva, tal como he indicado en mi artículo y como comenta el Dr. Nogueira respecto a la noticia del fallecimiento de una paciente por broncoaspiración sedativa, es el paso de sustancias al pulmón (secreciones, sangre, contenido gástrico). Otra de las consecuencias del abuso de sedaciones, no tan grave pero sin duda intolerable, es que la operación no se realice en su totalidad o bien el cirujano no pueda trabajar con la meticulosidad requerida.
Reseñar un aspecto, que no habrá pasado desapercibido al lector más atento, y es que no es infrecuente que un exceso de sedación conlleve un exceso de dosis de anestésicos locales, y viceversa. Esta letal combinación es casi imposible de remontar desde el punto de vista de la Reanimación anestésica: depresión respiratoria + broncoaspiración + afectación cardiaca. En un intento de aumento mamario con anestesia local y sedación, puede llegar un punto del procedimiento en el que el dolor y la inquietud de la paciente impida proseguir, eso obliga a aumentar la aplicación de anestésico local, cuya inyección es dolorosa, para compensarlo se profundiza la sedación, y etc >>> riesgo cardio-neuro-respiratorio combinado. Obviamente esto no sucede con la anestesia general, la cual además permite la colocación de los implantes submusculares (debajo del músculo pectoral mayor), como se recomienda desde hace muchos años para mejor resultados y más baja tasa de complicaciones de las prótesis (esto no es posible con anestesia local y sedación).
Finalmente indicar que coincido plenamente con la afirmación del Dr. Nogueira, acerca de que es conceptualmente imposible una complicación seria por exceso de dosis de anestesia general. Esto es así en primer lugar porque el anestesista no se ve “obligado” a aumentar la dosis porque el efecto del anestésico local sea insuficiente quirúrgicamente. En segundo lugar, porque el exceso de drogas anestésicas generales no es tóxico (en todo caso prolongaría el tiempo de anestesia), su efecto es pertinente a los controles del aparataje anestésico (respirador mecánico), su duración es breve y predecible y en todo caso reversible o con antídotos en la inmensa mayoría de drogas (la toxicidad de anestésicos locales no es reversible). Esto no significa que sea un procedimiento “blindado”, los riesgos son estadísticamente indiscutibles pero a la vez asumibles y ampliamente ventajosos sobre otros procedimientos, siempre hablando de cirugía mayor. Mención aparte es la anestesia regional, como la anestesia del plexo braquial en Cirugía de la Mano o la anestesia raquídea (epidural, etc) en cirugía de abdomen inferior y extremidades inferiores.
Respecto a la Anestesiología he de decirle que en España, la especialidad médica en "Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor" se define según los criterios del Ministerio de Sanidad y Consumo, del Ministero de Educación y Ciencias, y del Consejo Nacional de Especialidades Médicas por resolución del 15 de Julio de 1986. Por lo tanto,y en respuesta a su pregunta, el Anestesiólogo tiene unos conocimientos científicos y téncicos que le capacitan para cualquier técnica de Reanimación. Aprovecho para agradecer a Carmen el interesante link que nos facilita, en el que se puede apreciar todo el contenido formativo de la especialidad.
Espero haber sido de ayuda, estaré encantada de responder aquellas cuestiones que consideren interesantes.
Publicado por: Mar Salmones | 17 diciembre 2008 en 10:55
Hola Laura:
Creo, aunque te lo confirmaran los doctores, que la especialidad es Anestesiología y Reanimación, por lo que parece que va todo unido, pero vuelvo a repetir que los doctores lo diran, de todos modos mira me encontré este .pdf, por si te interesa:
http://www.msc.es/profesionales/formacion/docs/Anestesiologia_y_Reanimacion.pdf
Un saludo y que sepas que a todos nos pasa, el tener miedo es humano pero ten por seguro que estando en buenas manos nada has de temer.
Publicado por: Carmen | 16 diciembre 2008 en 21:53
Buenas tardes, yo me uno a las demás y también me da muchísimo miedo la anestesia general, tengo planificada una rinoplastia básica (Solo limar caballete) para principios de Enero y cada días que pasa estoy peor de los nervios. Por mucho que digan que no pasa nada, yo pienso que es algo a lo que no estamos acostumbradas, que nos da pánico y no quiero ni pensar el día en que ingrese, soy capaz hasta de ponerme a llorar. No me hago a la idea de que me duerman artificialmente, ufff que susto, ¿Y si no despierto? Y creo que mucha culpa la tiene los medios de comunicación e internet por tanto alarmar de muertes por anestesia. Yo misma estaba tranquila hasta que me puse a mirar en internet y me entró el pánico.
De igual manera aplaudo este artículo que me parece de lo mejorcito que he leido en mucho tiempo, y a su autora, Mar Salmones. Nos has hecho un favor grandísimo a las que estamos a las puertas de entrar en quirófano y aliviar un poco nuestro temor en la medida de lo posible en cuanto a información, ¡Un diez!
Por cierto, ¿Alguien sabe si todos los anestesistas deben estar formados también en reanimación o eso va aparte? Gracias y un saludo.
Publicado por: Laura Pineda Gomez | 16 diciembre 2008 en 15:20
Es muy lamentable pero ilustrativa la noticia que proviene desde Argentina, por un fallecimiento por broncoaspiración ante un exceso de medicación sedante una paciente en una operación estética: http://www.26noticias.com.ar/revelan-que-la-muerte-de-joven-tras-cirugia-estetica-fue-por-sobredosis-80090.html
Tal como afirma la Dra. Salmones, un exceso de sedación es peligrosísimo, pues conlleva la depresión respiratoria (falta del ritmo respiratorio) y la pérdida de reflejos defensivos en la vía aerodigestiva con lo que se produce la temida broncoaspiración (entrada de secreciones, sangre o contenido gástrico en los pulmones, mortal en la mayoría de los casos).
Por ello hay que insistir en la falsa seguridad de la anestesia local con sedación en los procedimientos quirúrgicos mayores, y mucho más en la rinoplastia o septoplastia, pues el sangrado es directamente originado en la vía aérea.
Igualmente hay que insistir en el cumplimiento estricto de las horas de ayuno, sin ingerir sólidos ni líquidos, que marque el equipo médico en el preoperatorio, para evitar el vómito y la broncoaspiración.
La anestesia local con sedación suave o moderada, limitada a un periodo de tiempo no mayor de 2 horas, es un procedimiento excelente y seguro en las intervenciones menores o de mediana entidad, por supuesto muy recomendable. Sin embargo es una temeridad practicar rinoplastias, septoplastias, aumentos mamarios o liposucciones importantes sin una anestesia general.
En la anestesia general, por concepto, es "imposible" o "irrelevante" la sobredosificación, por el simple hecho de que el paciente ya está dormido, por lo que no pasaría nada por tener que esperar un poco más a que se pase el efecto anestésico. Sin embargo una sobredosificación de sedación puede ser mortal o crear una grave compliación, además de que muchas intervenciones no se pueden realizar adecuadamente sin anestesia general.
Por otra parte, la broncoaspiración no se produce si hay una buena intubación orotraqueal anestésica y en el caso de cirugía nasal/septal un buen taponamiento orofaríngeo.
Finalmente ahondar en el riesgo de muerte por sobredosificación de anestésicos locales. Son poderosos venenos cardiacos y cerebrales si se excede la dosis de seguridad, la cual es muy baja y sólo admite aplicaciones en superficies no extensas. En caso de intoxicación por anestésicos locales no hay antídotos ni casi esperanzas de sobrevivir, la muerte cardiaca y convulsiones son incontrolables en la práctica (http://www.alejandronogueira.com/cirugiaestetica/2008/05/falsa-seguridad-anestesia-local-cirugia-estetica.html)
Todo tiene su lugar, nunca se deben hacer concesiones al marketing en Medicina y Cirugía, por muy "fantástica" que pueda sonar el nombre de una técnica de anestesia, siempre debe primar la seguridad y la adecuación al tipo de cirugía.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 13 diciembre 2008 en 14:43
Dr. Nogueira:
Ha sido una grata sorpresa su respuesta.
Entiendo lo que quiere decir, por mucha tecnica que se tenga en cualquier especialidad, uno debe tener el "don". Cuando se trata de cirugía estética es muy importante ponerse en buenas manos. Como bien dice la estética tiene un algo de "bella arte" pues en el caso de las "rinos" trabajan casi, digamos, a palo de ciego, mas con su imaginación de como quedará esa nariz.
En su día confié en el Dr. Baron, gran profesional y mejor persona, me gustó desde el primer momento, creo que es importante en intervenciones de este tipo tener una buena quimica con el/la Dr./Dra que te vaya a operar. Lo malo aquí es que solo puedo en el mes de Agosto y, no es precisamente la época ideal para entrar en quirofano, por aquello del calor, y la recuperación supongo sea mas lenta... pero me es totalmente imposible en otro mes.
Tenía referencias de usted a traves de un amigo que a su vez es amigo de la Dra. Salmones, pero claro en Málaga... uff... me coge un poco lejos. Aunque como bien dice el Dr. Baron es un excelente cirujano y confio plenamente en él y su equipo. No dude que le trasmitiré sus saludos, lo cual seguramente le sorprenderá.
Un saludo
Publicado por: Carmen | 10 diciembre 2008 en 20:44
Estimada Carmen,
No dude en ponerse en manos del Dr. Barón, con quien tuve la fortuna de compartir la misma formación hospitalaria MIR en el Hospital Central de Asturias. Me consta que el Dr. Barón atesora gran experiencia en rinoplastias y se siente muy cómodo con esta delicada intervención.
Me gusta comparar la rinoplastia con las bellas artes, y no tanto por pretender pomposamente elevar su realización al nivel técnico al de las disciplinas artísticas, me refiero a su componente innato. Por mucho que se entrene y estudie, si un artista no lleva el pincel en los genes no podrá ser nunca un gran pintor. Con la rinoplastia sucede lo mismo. Es cierto que la formación es fundamental, la experiencia, tener unos buenos maestros y por supuesto estudiar mucho el tema, pero si no se tiene "predisposición" a su ejecución, no hablo de habilidad manual, es más "entenderla" estructuralmente y aplicar el pensamiento abstracto predictivo, no se llega a dominar lo suficiente. Se trata de una cirugía predictiva y casi ciega, en la que el Cirujano aplica técnicas, pasos y maniobras cuyo resultado no es del todo el que está viendo en quirófano, debe predecir lo que sucederá a los meses de adaptación postoperatoria.
De ahí que se hable de "cirujanos de rinoplastia" en referencia a aquellos que manejan esta disciplina con regularidad y soltura, dominando amplios recursos para los diferentes supuestos técnicos, el Dr. Barón es sin duda alguna uno de ellos. Todo esto elévelo tanto como se desee en el caso de rinoplastias secundarias, reconstructivas o atípicas.
Le ruego transmita mis saludos al Dr. Barón.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 10 diciembre 2008 en 02:49
Buenas noches Carmen:
Le agradezco el interés mostrado por mi artículo.
Conozco los miedos y preocupaciones que muestran los pacientes al someterse a una anestesia general; el desconocimiento y las falsas verdades acerca de las bondades de la anestesia local, lejos de ayudar, confunden al paciente.
La Anestesiología moderna con toda su farmacopea y sistemas de exquisita monitorización deben considerarse una garantía para una anestesia general. Sin olvidar que ninguna anestesia está exenta de riesgos, la adecuada indicación de una anestesia general en relación a las características del paciente y a la técnica quirúrgica a realizar, aumenta si cabe los niveles de seguridad del paciente.
Reciba un cordial saludo.
Publicado por: Mar Salmones | 09 diciembre 2008 en 23:15
Buenas noches:
He pasado por una operación hace ya 2 años y también tenía pánico a la anestesia general. Internet "en mano" me dedique a informarme y existe una creencia generalizada sobre que es mejor una anestesia local que una general.
Me ha parecido interesantisimo su artículo Dra. Salmones. Como bien explica tanto para ustedes los médicos, como para nosotros, es mucho mejor la anestesia general, sobre todo tratandose de operaciones de cirugía estética.
La pena que tengo es no vivir mas cerca de ustedes porque dentro de unos meses vuelvo a quirofano y sé de primera mano que son muy buenos profesionales, me hará una rinoplastia el Dr. Baron (Gijón-Asturias), y sé que estaré en buenas manos fué quien me intervino la otra vez.
Gracias por subir artículos de interés para todos los que estamos en puertas de operaciones.
Un saludo
Publicado por: Carmen | 08 diciembre 2008 en 22:24
Estimado Jesús,
Me va a permitir que le responda con un simplismo, que no debe tomar como una desconsideración a su pregunta, y es que... da igual.
Lo importante es que le hagan una muy buena septoplastia, luego la manera de evitar el sangrado con taponamiento es algo realmente irrelevante. Hay métodos de taponamiento con gasas tradicionales, y otros con sofisticados productos tipo "tampón" compuestos de tejido esponjoso absorbente. El efecto es el mismo, por lo que no debe preocuparse por ello. Algunos productos tipo "tampón" incorporan un pequeño conducto para, en teoría, permitir el paso del aire y así aliviar la incomodidad al paciente. En la práctica estos conductos se obstruyen por mucosidad y sangre al poco de ser insertados, personalmente no les encuentro eficacia en la realización de septoplastias. Suelo aplicar una gasa tradicional impregnada en una sustancia antibiótica, lubricante y calmante.
Otra cuestión es la rinoplastia, en la cual se movilizan los huesos nasales, lo que contraindica las sustancias expansoras tipo "tampón", pues al hincharse ocasionarían la apertura de la nariz y una deformidad en anchura. Si sólo es septoplastia los huesos están intactos y firmes, por lo que soportan cualquier presión desde el interior. Si hay rinoplastia asociada nunca se debe aplicar un taponamiento expansivo, por lo anteriormente citado, con o sin septoplastia asociada.
Espero haber sido de ayuda.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 07 diciembre 2008 en 00:10
Estimado Dr.:
Tengo problemas respiratorios como consecuencia de una desviación del tabique nasal y los cornetes grandes. He consultado con el otorrino y me indica que es conveniente operar.
Me he documentado en Internet sobre las técnicas de Septoplastia y mis dudas son las siguientes:
Al final de la cirugía porqué unos cirujanos colocan unos Splints de Silicona con tubos de ventilación que permiten respirar al paciente y otros cirujanos utilizan los taponamientos nasales tradicionales.
¿ Cual es la base solida para que el cirujano se decante por la utilización de los Splints o los taponamientos?
¿Que tipo de taponamientos ofrecen un mejor exito en la operación?
En espera de sus noticias,
Un saludo cordial.
Publicado por: jesus | 06 diciembre 2008 en 14:29
Buenas tardes Isabel:
Le agradezco el interés mostrado por mi artículo y la inquietud que nos plantea, que no difiere de la que plantean la mayoría de los pacientes que van a someterse a cualquier tipo de cirugía bajo anestesia general.
Los anestesiólogos sabemos que gran parte de los miedos de los pacientes al enfrentarse a una intervención quirúrgica provienen de la anestesia. El desconocimiento y la desinformación, acerca de nuestra Especialidad http://es.wikipedia.org/wiki/Anestesia#Anestesiolog.C3.ADa , de la mayoría de las personas que van a intervenirse les lleva a la falsa creencia de que “la anestesia local es más segura que la anestesia general” http://www.alejandronogueira.com/cirugiaestetica/2008/05/falsa-seguridad-anestesia-local-cirugia-estetica.html .
Durante la anestesia general se le somete a un sueño placentero bajo una estricta y continua vigilancia del anestesiólogo, que permanece a su lado en todo momento. Se monitorizan y vigilan sus constantes vitales (electrocaridograma, tensión arterial, saturación de oxígeno, parámetros respiratorios…etc) de forma continuada, permitiendo la corrección de cualquier alteración que surja durante el procedimiento. En los últimos 25 años se han desarrollado fármacos anestésicos muy seguros que nos permiten controlar la profundidad anestésica (profundidad del sueño), y garantizar un despertar agradable y sin dolor una vez finalizada la intervención http://es.wikipedia.org/wiki/Anestesia#F.C3.A1rmacos_empleados_en_anestesia
Toda cirugía y anestesia conllevan un riesgo, éste varía en relación al tipo de intervención y el estado físico del paciente; sin embargo, en la Anestesiología moderna los accidentes graves son excepcionales. Se puede afirmar que el riego de sufrir una complicación anestésica grave es ínfimo hoy en día, siempre que la técnica anestésica seleccionada sea la adecuada.
El riesgo de someterse a una rinoseptoplastiaplastia bajo anestesia local y sedación es, desde el punto de vista de la seguridad anestésica, inadmisible.
La anestesia general es la única opción anestésica segura para que le realicen una rinoseptoplastia; de modo que la anestesia general no debe ser un motivo para postponer la intervención sino una garantía para su correcta y segura realización.
Publicado por: Mar Salmones | 30 noviembre 2008 en 20:00
Buenas tardes, me ha parecido realmente interesante el artículo, yo quería operarme de rinoseptoplastia y efectivamente me dicen que tiene que ser con anestesia general, por lo que he decidido aplazar la intervención. Lo que sería interesante es a la gente miedosa como yo, es poner un artículo que nos tranquilice del trauma que supone que te duerman por completo (A mí me da un pánico horrible). ¿Es cierto que muere tanta gente por culpa de la anestesia general? ¿Cual es el porcentaje? Gracias y un saludo, enhorabuena por esta web, que es de lo mas entretenido que he visto.
Publicado por: Isabel Gomez | 30 noviembre 2008 en 16:03