Uno de los problemas que puede presentarse tras el aumento de mamas es lo que popularmente se conoce como "encapsulamiento" y cuyo nombre técnico realmente es contractura capsular.
La cicatriz que se forma alrededor del implante, la cual es un hecho biológico beneficioso, en ocasiones puede ser más gruesa de lo conveniente o incluso contraerse y comprimir el implante, convirtiéndose en una verdadera coraza. Esto puede producir un tacto endurecido de la mama, firmeza, visibilidad del implante, su desplazamiento y en grados extremos deformidad, molestias y dolor. El tratamiento más importante para evitar este fenómeno es la terapia con masajes.
Como norma general los masajes deben empezar a las 3 semanas de la cirugía de implantes mamarios (antes serían perjudiciales para la curación), y durante un mínimo de 1 mes, aunque frecuentemente es recomendable hacerlo 3 meses o hasta que el Especialista lo considere necesario.
Los masajes pueden ser aplicados por la propia paciente, sólo excepcionalmente y bajo criterio médico por alguien de su confianza. Se desaconseja acudir a centros de masajes, salvo criterio en contra del Especialista. No se deben usar lubricantes para facilitar la tarea, sólo tras cada tratamiento se puede aplicar leche corporal, aceite o crema hidratante, para aliviar la piel irritada por la fricción. El mejor ambiente para realizar los masajes es en una habitación en la que la paciente pueda tener la adecuada concentración, sin compañía ni distracciones como música o televisión, poca luz, en un entorno que permita poner todos los sentidos en una sola tarea.
Es importante entender que el masaje no tiene como objetivo tratar la piel ni la propia mama. Se debe procurar que el efecto sea profundo, sobre el propio implante, hay que tratar de "romper" o "hacer estallar" el implante. La prótesis mamaria nunca se va a romper con el masaje, lo que realmente se afecta es la cicatriz que la rodea, por ello el objetivo debe ser siempre el implante, sin ningún tipo de temor. Por lo tanto el masaje debe ser en algún modo doloroso, intenso y constante, de lo contrario no tendrá ningún efecto. Son tres los gestos a realizar:
- La técnica consiste en algo similar a lo que haríamos al tratar de hacer estallar un globo. No podríamos con una mano porque se nos escaparía, por ello hemos de usar ambas manos, con 4 puntos de presión usando los pulgares y por otra parte los demás dedos. Esto obliga a que la paciente tenga las uñas lo más cortas posible.
Empezamos por localizar el implante, en la parte más profunda del pecho, justo encima de las costillas. Una vez localizado lo fijamos e inmovilizamos con una presión moderada. En ese momento comienza el tratamiento ya que, sin soltar el implante, clavamos los dedos profundamente y aumentamos la presión hasta encontrar la máxima resistencia o dureza de la cicatriz que rodea al implante. En este punto es donde empiezan los problemas y las molestias, pero se ha de seguir con decisión y motivación, superando esa barrera que nos impide avanzar, por lo que se aumenta la presión al máximo "rompiendo" esa barrera. Aguantamos ese gesto unos 10 segundos con la máxima fuerza en ambas manos, y soltamos, giramos un poco las manos y repetimos la maniobra a unos centímetros de distancia. Hemos de tratar toda la superficie del implante.
- Otro gesto que hemos de realizar es, empujando desde los laterales de las prótesis, desde los costados y sobre las costillas, intentar juntar las mamas en el centro haciendo que rueden sobre si mismas, con mucha fuerza.
- Finalmente hemos de tratar la cicatriz que une la incisión de la piel con la prótesis, es decir, la que cierra el túnel por donde el implante se ha introducido (esto sólo cuando el implante se introduce por la areola, nunca cuando se realiza por otras vías). Es una cicatriz interna como un cordón o nódulo, dura y que puede ser que se contraiga y hunda la piel. Por ello hay que cogerla profundamente con dedos y pulgar, por debajo de donde está la cicatriz de la piel, y pellizcarla a la vez que tirar de ella, para conseguir que se ablande y alargue. Se tira haciendo un movimiento rotatorio simultáneo, con momentos intensos y sostenidos de varios segundos. No consiste en tratar la cicatriz de la piel, es sobre la cicatriz profunda entre el implante y la piel.
Una pauta general recomendable es iniciar los masajes a las 3 semanas de la operación con una fase inicial de adaptación, consistente en una semana de sesiones de masajes 1 vez al día, de 20 a 40 minutos repartidos entre ambos pechos, administrados según tolerancia al dolor, comenzando con intensidad moderada y aumentando progresivamente la fuerza de aplicación cada día.
Tras esa primera fase pasamos a 4 semanas de tratamiento intensivo de masajes, con sesiones de 40 a 60 minutos cada una, de 1 a 3 veces al día según criterio del Especialista, a la mayor intensidad posible y sin limitaciones. Esta etapa es la más importante, pudiendo llegar a ser muy dolorosa e incómoda, aunque es clave para lograr un buen resultado final y evitar el encapsulamiento.
En algunos casos de bajo riesgo de encapsulamiento los masajes terminan tras estas 5 semanas de tratamiento favorable. De considerarse necesario más tiempo de masajes es el Especialista el que decidirá la pauta, aunque frecuentemente se recomienda una semana de descanso de los tejidos, las manos y la mente, fatigados de tanto esfuerzo físico y mental, evitanto entrar en un círculo vicioso de inflamación mamaria y agotamiento psicológico.
Deben ser sesiones repartidas entre ambos pechos, según lo estime conveniente el Especialista, aunque se puede hacer más énfasis en la mama que tenga un tacto más endurecido. Es posible descansar un día a la semana por razones de dolor o agotamiento. Es preferible hacer menos sesiones pero correctamente realizadas en intensidad y concentración, que muchas superficiales y breves.
En los casos de aumentos de mamas especiales, recambios, cirugía de secuelas, reconstructiva o mastopexias, estas pautas deben ser individualizadas según la técnica a emplear, llegando a ser innecesarios los masajes o incluso estar contraindicados. Igualmente determinados eventos postoperatorios del aumento de mamas pueden aconsejar la suspensión temporal o indefinida de los masajes.
Todas estas recomendaciones e instrucciones son una orientación general, que en último término no sustituyen a las que efectúe el Especialista o su equipo en cada paciente.
Buenas,
Quería agradecer al Dr.Nogueira la información proporcionada en esta web,tengo la intención de operarme de un aumento en su clínica, sólo estoy esperando coger unas vacaciones para poder hacerlo, y no sabia de la existencia de estos masajes y me parece que el artículo es lo suficientemente informativo, gracias de nuevo y un saludo.
Publicado por: Loli | 14 enero 2009 en 17:44