Esta frase que acaban de leer podría ponerse en boca de cualquiera de nuestras pacientes, sorprendidas ante el hecho de que su anestesista tenga un papel tan específico en su tratamiento con Belliance, seguramente con la creencia de que “operarse de estética no es para tanto”, ¿seguro que no es para tanto?
Es muy poco probable que un paciente llegue a la consulta de su cirujano plástico y pida que en su operación se le administre una “buena anestesia”; de hecho, muchos pacientes piden que no se les anestesie porque les da miedo, transmiten su pánico a la anestesia o simplemente no hacen prácticamente mención a mi actuación.
Para quienes no me conozcan me presentaré, soy la Dra. Mar Salmones, Especialista en Anestesiología y Reanimación, miembro del Equipo Médico de Belliance, y me dirijo a todas las pacientes que tenéis prevista una intervención en breve.
La anestesia es casi por igual temida y desconocida; mi trabajo como anestesista no es llamativo o perceptible para el paciente, ni siquiera es lo que se solicita, pero es la clave de la seguridad en quirófano. La anestesia no es un fin en sí mismo sino un medio necesario para conseguir lo que persiguen el paciente y su equipo asistencial: el resultado exitoso de una operación de cirugía estética.
Es creencia popular que el anestesista simplemente llega el día de quirófano, “duerme personas” y posteriormente se marcha, nada más incompleto y parcial; mi papel como anestesista comienza mucho antes del día de la intervención y termina bastante después de despertar al paciente, empieza en la selección inicial del caso y con la Consulta de Preanestesia. Con este artículo deseo reivindicar mi papel como anestesista y dar difusión a nuestros pacientes sobre el procedimiento de control preoperatorio en Belliance, el cual es nuestra máxima garantía de seguridad y calidad. Espero poder ayudar a todas aquellas pacientes que, por miedo a la anestesia, sufren ansiedad y temores de cara a su operación.
Tengo bien presente que, a pesar de ser una anestesia para una cirugía electiva (la cirugía estética no es necesaria por una enfermedad, sino elegida por el paciente ante un deseo personal de mejora y satisfacción), no deja de ser una anestesia con todos los riesgos e inquietudes que soy consciente que os genera. No debe existir ninguna diferencia en el cuidado y la seguridad del paciente que va a someterse a una cirugía estética y el paciente que va a someterse a una intervención del aparato digestivo, ginecología o traumatología por poner algunos ejemplos; en base a todo ello también en Cirugía Estética se realiza la Consulta Preanestesica.
En dicha consulta contacto por primera vez con mi paciente, recojo sus antecedentes médicos, realizo una exploración física, decido que medicación debe continuar o dejar de tomar para que llegue a quirófano en las mejores condiciones posibles, indico qué pruebas complementarias se han de solicitar, determino el riesgo del paciente, elaboro una estrategia anestésica, lo informo ampliamente y solicito el consentimiento informado. Intentaré resolver las cuestiones que os surgen más frecuentemente al enfrentaros a una Consulta Preanestésica.
¿Por qué son importantes los antecedentes médicos del paciente para el anestesista?
Tanto la cirugía como la anestesia suponen una agresión, controlada, pero agresión al fin y al cabo; si conocemos las características y enfermedades del paciente con antelación, podremos tomar medidas preventivas y plantear estrategias compensadoras adecuadas para que el paciente llegue a la operación en el mejor estado de salud posible, consiguiendo así que los efectos de esa agresión sean mínimos.
El arma médica por excelencia para conocer al paciente es la historia clínica; ésta puede definirse como la biografía médica de un paciente; desde sus antecedentes más remotos de enfermedades familiares, pasando por sus antecedentes personales médicos y quirúrgicos, y llegando incluso a considerar aspectos humanos de la existencia.
No es pretensión de este escrito pormenorizar los apartados de la historia clínica, pero si me gustaría mencionar algunos de ellos por su trascendencia:
- Alergias a sustancias o medicamentos
- Enfermedades familiares hereditarias
- Enfermedades personales adquiridas
- Medicación habitual
- Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas
- Operaciones y anestesias previas
- En las mujeres en edad fértil es necesario descartar embarazo
- Edad, peso, estatura
La entrevista preanestésica suele comenzar en este punto de antecedentes personales médicos, con una serie de preguntas que os haré en un lenguaje comprensible. Es de gran ayuda que preparéis mentalmente las respuestas y las tengáis preparadas en la medida de lo posible, así evitaremos olvidos que son fáciles de cometer.
Se deben traer todos los medicamentos que se está consumiendo, si es posible con muestras o envases originales, todos los informes médicos en vuestro poder y las pruebas o análisis que tengáis en casa o podáis obtener copia y que guarden relación con vuestras enfermedades habituales o importantes.
Es creencia popular que las personas con una enfermedad crónica controlada se consideran “sanas y sin enfermedades”, nada puede estar más alejado de la realidad. Si alguna de vosotras padece o ha padecido de asma crónica, hipertensión, elevación de niveles de azúcar (diabetes) o anomalías en el tiroides entre otras patologías, son todas enfermedades que no se os puede olvidar decirme. Muchas pensáis que teniendo cifras normales de tensión arterial, gracias a tomar pastillas para ello, ya no sois hipertensas, cuando realmente si lo sois y os podéis descompensar durante la anestesia si no me informáis de esto para que yo aplique las medidas correspondientes, debéis ser consideradas de enfermas de hipertensión controladas. Lo mismo se puede decir del asma, tan frecuente en Andalucía, que a muchas se os olvida decir porque os da de vez en cuando y, aunque no os limita en vuestra vida habitual debéis comentármelo, sois asmáticas y si no me informáis no podré daros el tratamiento que evite complicaciones al respecto.
La información obtenida en la consulta preanestésica es fundamental para tomar decisiones de cara a la anestesia, por eso es crucial que el paciente no omita ninguno de estos datos.
¿Por qué es importante la exploración física del paciente que hace el Anestesista?
La exploración física me ayudará a conocer mejor cuál es el estado de salud del paciente y que características de su estructura física debo de considerar para decidir la técnica anestésica. Si bien es cierto que es la historia clínica la que me orienta a la hora de valorar al paciente, hay algunas exploraciones que me son esenciales por la información que me aportan; como la auscultación pulmonar, la auscultación cardiaca, el examen de tronco, abdomen y extremidades, etc .
Merece especial mención en este punto la valoración de la vía aérea. Durante la anestesia general se produce una inhibición de la respiración normal, por esto, el Anestesista debe reemplazar de forma artificial la respiración normal. Para ello, una vez dormido el paciente, coloca en su vía aérea algún dispositivo que le permitirá conectarlo a un respirador automático y mantener artificialmente y de forma segura su respiración. La evaluación de la vía aérea (abriendo la boca, moviendo el cuello y realizando determinadas mediciones en el paciente) nos permite determinar con bastante precisión la posible dificultad en el manejo de esa vía aérea y planear con antelación una estrategia de actuación en caso de que la dificultad prevista se confirme ya en quirófano.
Tras la fase de antecedentes médicos procedo a examinaros, especialmente la vía aérea, y a la auscultación cardiopulmonar o aquellas exploraciones que estime necesarias para un caso en particular.
¿Por qué se realizan pruebas complementarias?
Las pruebas complementarias son lo que popularmente se conoce como “pruebas de la anestesia”. Este término coloquial no puede ser más inexacto, pues no existen protocolos genéricos establecidos internacionalmente con tales pruebas directamente relacionadas con la anestesia o con la “alergia a la anestesia”. Lo que se realiza es un chequeo de salud exhaustivo, que incluye test más o menos invasivos según el paciente y la cirugía de que se traten, para establecer lo adecuado o no del procedimiento o bien la forma de proceder ante el hallazgo de alteraciones en dichas pruebas.
Con la información que me aporta este chequeo (como mínimo compuesto por analítica de sangre, bioquímica, coagulación, electrocardiograma y en ocasiones radiografía de tórax) puedo prever complicaciones y establecer una estrategia anestésica más acorde a la situación del paciente.
Ya en relación con ciertas enfermedades pueden requerirse pruebas más específicas como unas pruebas de función respiratoria, pruebas de función hepática o de tiroides, ecocardiografía, etc. Para esos casos concretos me dirán en qué situación está la enfermedad que padece el paciente y podré decidir si precisa algún cambio en el tratamiento o si su situación es óptima para ir a quirófano.
Estas pruebas preoperatorias básicas se realizan en coordinación gestionada por el Departamento Comercial de Belliance, como norma general en el mismo centro donde se va a realizar la intervención, salvo alguna técnica muy específica.
¿Qué es la estrategia anestésica?
La integración juiciosa de toda la información obtenida hasta este punto, junto con las necesidades del cirujano determinadas por la intervención prevista, me permiten establecer un plan para cada paciente que comienza tras la consulta preanestésica y llega al cuidado postoperatorio inmediato, pasando por la técnica anestésica adecuada para el periodo operatorio.
En la consulta preanestésica indico que medicación habitual debéis suspender o modificar en su dosificación los días previos a la intervención, pauto tratamiento ansiolítico (sedantes) para la noche o días antes de la intervención (si los beneficios de esta acción la justifican), y marco las horas de ayuno preoperatorio (sin tomar líquidos ni sólidos) que debéis guardar antes de la operación. El respeto de las horas de ayuno por parte del paciente es fundamental para evitar una de las más temidas complicaciones en Anestesia: la broncoaspiración pulmonar, que se produce por el paso de contenido gástrico a los pulmones y que puede tener consecuencias desastrosas.
Si bien la modalidad de anestesia que se va a utilizar está estrechamente relacionada con cada tipo de cirugía, es posible que en esta fase yo decida algún cambio, bien sea para reducir ciertos riesgos o bien porque considere que la cirugía no será exitosa por insuficiencia anestésica en profundidad o duración de la misma. Por eso en esta fase decido de forma prácticamente definitiva el tipo de anestesia que se va a utilizar, procediendo a daros cumplida información, y los parámetros íntimos, técnicos y al detalle (aspectos puramente profesionales) dentro de lo que tengo pensado llevar a cabo con esa paciente en concreto.
Las preferencias del paciente nunca deben ser consideradas en este punto, cualquier alternativa discrepante con el criterio del anestesista y del cirujano va a suponer siempre un riesgo para su salud o el buen resultado de la cirugía. En Belliance mandan siempre los criterios de seguridad y no entramos al juego mercantil en el que “el cliente manda”, manejamos vidas e ilusiones, no lo olvidemos.
Como ejemplos que se repiten en nuestra actividad ante vuestras peticiones quiero recordar que en Belliance no contemplamos la posibilidad de realizar liposucciones importantes con anestesia local, la mamoplastia de aumento con anestesia local ni una rinoplastia completa con anestesia local, aunque así lo solicite el paciente, porque en estos casos estaríamos poniendo en riesgo su vida. Sabemos perfectamente que no prestarnos a las exigencias anestésicas de algunos pacientes supone una barrera infranqueable para ellos, que los aleja de nuestra actividad tanto como los aproxima a sufrir una mala asistencia en otros centros. La libertad de elección de médicos y pacientes debe ser respetada en ambos sentidos, ni los pacientes se operan con cualquier equipo médico, ni en Belliance operamos bajo cualquier condición o exigencias de pacientes.
¿El anestesista me va a informar de todo?
Por supuesto que sí, una de las mejores formas de reducir la ansiedad pre-quirúrgica es una amplia, honesta y accesible información, así procuro hacer con todas mis pacientes y desde aquí os invito a plantearme todas vuestras dudas sobre la anestesia tanto por este medio como en la consulta preanestésica si os decidís a optar por Belliance. Cuanto menor sea la ansiedad la respuesta a la anestesia será mucho mejor, de hecho la causa más frecuente de náuseas y vómitos postoperatorios es el estrés acumulado debido a todos estos miedos; quirúrgicamente los sangrados y hematomas son más comunes en pacientes con excesiva ansiedad.
Una vez establecido el plan anestésico se informa al paciente de forma sencilla, se le escucha, se resuelven las dudas y se comentan los últimos detalles e instrucciones de cara al día de la cirugía, parte de mi trabajo es prepararos psicológicamente para ello.
Finalmente se procede a la firma del consentimiento informado, paso preceptivo y obligatorio según la legislación vigente, que recoge por escrito los riesgos generales y particulares del procedimiento anestésico previsto. En Belliance pensamos que la verdad es la base de la confianza entre médico y paciente.
¿Qué puedo hacer para reducir la ansiedad preoperatoria?
Lo más conveniente es no pensar en la intervención hasta la noche antes, momento en el que os preparáis con todo lo necesario para vuestro ingreso en el hospital.
Los días previos se aconseja fumar con normalidad si sois habituales, hacer una alimentación sana, abundante y no pesada, algo de deporte suave relaja mucho y sin duda tener la mente ocupada en trabajo, familia y vida social.
Se desaconseja estar “enganchadas” a páginas con vídeos y fotos de operaciones, dedicar muchas horas a compartir experiencias con pacientes operadas, obsesionarse con el resultado y los detalles técnicos (eso queda en manos del cirujano, para eso habéis confiado en él) y bajo ningún concepto se debe consumir sustancia o medicación alguna sin la aprobación previa del equipo médico que va a interveniros.
¿Qué hará el anestesista si sufro alguna complicación durante la anestesia o con posterioridad?
Poner todos los medios para solucionar cualquier eventualidad que pudiera surgir.
Estaré pendiente de vosotras permanentemente durante toda la operación, cuidando de todas las fases e incidencias, pensad que mi trabajo es exclusivamente con Belliance y toda mi dedicación es a ello, por supuesto nunca atiendo dos pacientes simultáneamente y mi actuación es presencial en todo momento.
Una vez salís de quirófano os acompaño y permanezco vigilante durante las fases inmediatamente posteriores.
Hola Isabel,
El riesgo anestésico de una operación de Cirugía Estética no es distinto al de cualquier otra operación de otra especialidad quirúrgica. Es labor del anestesista, por lo tanto mía, disminuir al mínimo posible ese riesgo.
Y tú te preguntarás ”cómo lo hago”…el conocimiento de vuestros antecedentes médicos, los datos que me aportan las pruebas preoperatorias y vuestra exploración física me permiten elegir la técnica más adecuada para cada una de vosotras. Luego ya en quirófano, vuestro cuidado se completa con una monitorización exahustiva de vuestras constantes, y mi presencia continuada vigilando dichas constantes.
Espero haberte sido de ayuda.
Un saludo.
Publicado por: Mar Salmones | 09 marzo 2010 en 14:10
BUENAS TARDES TENGO AÑOS ME GUSTARIA HACERME UN AUMENTO DE PEXOS PERO NO POR ESO ARUINNAR MI VIDA .QE RIESGO ES EL QE CORRO REALMENTE .GRACIAS
Publicado por: ISABEL MA P. V. | 06 marzo 2010 en 17:50
Buenos días Beatriz,
Durante los días previos a cualquier intervención programada no se debe consumir aspirina porque altera la coagulación de la sangre y aumenta el riesgo de sangrado; del mismo modo, se debe evitar el consumo de antinflamatorios ,que aunque en menor medida, también alteran la coagulación.
Cualquier consulta médica privada debes realizarla a través de la página web.
Recibe un cordial saludo.
Publicado por: Mar Salmones | 03 marzo 2010 en 11:17
Hola Dra.Salmones,
Comentarte unas cosas, en breve me opero y sé que 15 días antes de la operación no es aconsejable ni tomar aspirina, ni ibuprofeno, pues bien, yo ahora estoy con la regla y no puedo evitar tomarme algo para el dolor....que tendría que hacer???
Gracias por su respuesta.
Publicado por: Beatriz | 03 marzo 2010 en 09:59
Gracias por sus palabras Caro,
Es una satisfacción que nuestro Equipo asistencial y en particular mi actuación haya servido para hacer su tránsito por la intervención más llevadero y seguro.
La Cirugía Estética se diferencia del resto de especialidades quirúrgicas por ser intervenciones electivas, esto quiere decir que no hay una justificación médica por una enfermedad que indique su realización. Debido a esto el estrés y los miedos son incluso mayores en Cirugía Estética, por la sensación de “culpabilidad” o de “meterse en problemas innecesariamente” que sentís las pacientes. Las intervenciones electivas tan seguras como las que hacemos en estética no se pueden ver ni con pánico ni con ligereza, todo en su nivel adecuado. Se trata de cirugía mayor muy segura y controlada, con un componente inherente e inevitable de riesgo y variabilidad, que procuramos reducir a la menor expresión. Un aumento de mamas es, por poner el ejemplo más solicitado, un tratamiento seguro y predecible por definición.
Le doy las gracias por su participación ya que representa el lado más importante, el paciente.
Publicado por: Mar Salmones | 07 abril 2009 en 23:59
Buenas, quería comentar un par de cosas.
Muy buen artículo, y con mucha razón. Aun se suele tener la figura del anestesista como alguien que sólo "observa". Aunque poco a poco ya se va definiendo y la gente se va dando cuenta de su papel tan importantísimo, tanto en la intervención, como el antes y después.
Yo he tenido la oportunidad de contar 3 veces con anestesistas (mamoplastia y dos partos), y hay que valorar mucho este trabajo
Lo segundo que quería comentar, es que estoy muy agradecia, a todo el equipo en general. Pero en lo que aquí concierne, a mí personalmente me dio mucha seguridad la Dra Salmones. El trato antes-durante-después de la operación fue impecable. De hecho, es su voz la que recuerdo primero al despertar, con esto quiero dejar claro, que ciertamente, un anestesista no llega, duerme y se va, aunque yo estaba durmiéndome casi sola.
No me extiendo más. De nuevo, muy agradecida a todo el equipo
Publicado por: Caro | 07 abril 2009 en 20:00
Buenas noches Alberto,
La situación que nos cuenta puede haber sucedido tal como la recuerda, aunque no necesariamente, hay que recordar que tras una anestesia el paciente se encuentra bajo los efectos residuales de potentes drogas que alteran la percepción de la realidad, a veces los recuerdos son confusos. Puede que lo sucedido no llegase a ser tan alarmante como lo recuerda, pues de lo contrario nos enfrentaríamos a una situación inadmisible y potencialmente muy peligrosa para su salud. Un anestesista no debe hacerse cargo simultáneamente de más de un quirófano en cirugía programada, salvo que medie causa de fuerza mayor.
Tan solo considerando la definición de “anestesista” que hace la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, en su sección dedicada a los pacientes http://demo1.sedar.es/index.php?option=content&task=view&id=107 , no queda duda alguna de que la presencia del anestesista en quirófano, a lo largo de todo el procedimiento quirúrgico, es necesaria y obligada.
Desde el punto de vista operativo, he de decirle, que la función del anestesista en el perioperatorio es simular a la de un eje o supervisor que coordina y controla personal, aparataje, medicación, pruebas, etc, para conseguir llevar a cabo una intervención exitosa disminuyendo al mínimo el riesgo del paciente.
Como bien ha supuesto, mi dedicación al proyecto Belliance es en exclusividad, sólo de esta manera nuestros pacientes disponen de mis servicios las 24 horas, lo cual nos diferencia cualitativamente de otros centros. No obstante, he de decirle que existen en nuestro país un gran número de excelentes profesionales Especialistas en Anestesiología y Reanimación que estoy segura le atenderán siguiendo rigurosamente la lex artis. Exija anestesista presencial durante su intervención, y por supuesto en el despertar inmediato.
Le agradezco su interesante participación en este foro.
Reciba un cordial saludo.
Publicado por: Mar Salmones | 06 abril 2009 en 23:14
Buenas tardes Dra Salmones, he leído con interés su artículo. Yo me operé de septoplastia mediante seguro privado y pagando aparte la parte estética. Me operé en un conocido hospital de mi ciudad y sí que me pidieron estas pruebas que usted menciona (Analítica, radiografías, electrocardiograma) aunque jamás me preguntaron si era alérgico a algo, si tomaba medicamentos ni me hicieron historia clínica. La verdad es que me he quedado sorprendido al leer la parte final del escrito. Mi anestesista me admnistró la dosis, me intubó, y estuvo pendiente de tres pacientes más en salas adyacentes, dejándome solo varias veces en plena operación (Esto me lo confirmó mi cirujana cuando después le pregunté, y si llego a saberlo antes o después de la cirugía, pongo el grito en el cielo como es lógico). Después desperté en la sala de reanimación y lo único que vi allí fue a dos chicos muy jovencitos que eran los que controlaban a varios pacientes que salimos de quirófano. Nada más, ni a anestesista ni a nadie. No se si será normal y es práctica habitual, pero así fue.
Me gustaría saber si usted trabaja en exclusiva para Belliance o sin embargo se la puede contratar para cualquier operación, tanto yo como un familiar tenemos próximamente que pasar por quirófano de nuevo y sería una tranquilidad grandísima contar con sus servicios, pagando, por supuesto, sus honorarios o lo que haga falta. Pueden contactar conmigo en mi dirección de correo que adjunto. Un cordial saludo.
Publicado por: Alberto G. | 05 abril 2009 en 20:34
Estimada Dra. Amaya Puertas:
En primer lugar quiero agradecerle su participación en este foro.
Como colega de profesión que es, sabrá que en la Sanidad Pública todo paciente que va a ser sometido a una cirugía programada es estudiado por el anestesista en la Consulta de Preanestesia, cómo debe ser; sin embargo, no es siempre así en la Sanidad Privada y mucho menos cuando se trata de Cirugía Estética.
Y pregunto yo: ¿por qué no son los propios cirujanos los que solicitan la Consulta Preanestésica?. Queda la pregunta en el aire, esperando sirva para que los niveles de seguridad de todo paciente quirúrgico sean iguales en la Sanidad Pública que en la Sanidad Privada.
Reciba saludo.
Publicado por: Mar Salmones | 05 abril 2009 en 12:39
Estimada Amaya,
Es un placer poder contar son sus opiniones.
Una de las deficiencias crónicas de la Cirugía Estética ha sido siempre la escasa implicación de los anestesistas en la labor del cirujano. Su papel no puede ser "contrarreloj" ni meros complementos de la intervención, y en esto me refiero a dos aspectos esenciales: preparar cada caso de forma individual en la consulta preanestésica y así minimizar riesgos, eso es un apoyo esencial para el cirujano; y en segundo lugar la reanimación y la atención de las posibles incidencias en el despertar.
Hay que potenciar, sin duda, el papel del anestesista y ceder un importante campo de actuación dentro de la Cirugía Estética, labor que en muchos casos realiza el propio cirujano lo cual, sin ser del todo inadecuado tampoco es lo mejor.
Un saludo muy cordial.
Publicado por: Alejandro Nogueira | 02 abril 2009 en 12:50
Estoy totalmente de acuerdo con la consulta preanestésica.
Se pueden prevenir muchas complicaciones que se tienen en la práctica clinica; y que el anestesista que interviene en la cirujía conozca de antemano al paciente.
Enhorabuena al equipo de Belliance.
Dra Amaya Puertas.
Publicado por: Dra Amaya Puertas ruiz | 02 abril 2009 en 11:14