Masajes postoperatorios en el Aumento de Mamas
“¿Consulta de Preanestesia? ¿para qué?, yo sólo quiero operarme del pecho…”

Líderes en ventas de implantes mamarios en España 2007 y 2008: Consolidación del proyecto Belliance

Certificado Nº 1 ventas 2008 Tras obtener en 2007 el premio de nuestras pacientes haciendo que Belliance y el Dr. Alejandro Nogueira fueran nº1 en ventas de implantes mamarios Perthese a nivel nacional, todo el Equipo que tengo la enorme satisfacción de dirigir y el que suscribe en primera persona nos sentimos honrados por la confianza y respaldo recibidos, al convertirnos de nuevo en líderes de ventas en el año 2008, segundo consecutivo de éxito en primera posición del proyecto Belliance


Es nuestro deseo transmitir un sincero agradecimiento a todas las pacientes que han hecho posible la consolidación del liderazgo de Belliance a nivel nacional en Cirugía Estética de calidadTelemedicina aplicada a favor del cliente.

Puede leer el certificado ampliado si hace click sobre la imagen de la izquierda o en PDF aquí.
 

Presentando unos resultados tan brillantes y con persistencia en el tiempo año tras año, se puede afirmar que Belliance se ha convertido en un proyecto que ha transitado de pionero a éxito consolidado en España, con un modelo asistencial y empresarial moderno, innovador, fiable y de bajo coste

En base a estas premisas deseo transmitir de forma pública una petición de ayuda y una invitación, a pacientes y cirujanos respectivamente, de cara al presente y futuro entorno de contracción económica global. Para fundamentarnos vamos a hacer un poco de revisión de la historia contemporánea de la Cirugía Estética desde una perspectiva de mercado.

Claves del Mercado de la Cirugía Estética

En los años 90 se vivió en España el boom de la Cirugía Estética, convirtiéndose en un servicio al alcance de la población general y las clases medias del país. Dejó de ser algo elitista, practicado por un pequeño grupo de Super-Especialistas para un reducido número de clientes de clase alta, como había sido considerada hasta ese momento. Dejaron de operarse sólo las élites sociales, llegando a ser un tema de conversación popular y un elemento más del consumo dentro del culto al cuerpo. 

Este cambio tuvo un origen multifactorial, entre otros podríamos destacar los siguientes cambios socioeconómicos como origen de esta popularización:

  • Crecimiento económico con enriquecimiento de clases medias.
  • Acceso fácil a créditos con bajos tipos de interés.  
  • Disminución de costes y reducción de precios a niveles asequibles. 
  • Cultura del consumo y el culto a cuerpo. 
  • Cambio en los cánones de belleza. 
  • Acceso universal a la información, interés de los medios de comunicación, aparición de Internet, pérdida del aura mítica de la Cirugía Estética,  proximidad geográfica de los centros, diversificación y opciones para los clientes.
  • Aumento del número de Especialistas en Cirugía Plástica con elevado nivel de formación. 
  • Evolución en las técnicas anestésicas y quirúrgicas, mejores implantes y materiales, tiempos de hospitalización y recuperación reducidos.
  • Desarrollo del sector hospitalario privado. 

Este fenómeno social y empresarial, que incluso ha llevado a la Cirugía Estética al selecto grupo de la cesta sobre la que se calcula el IPC, ha permitido que prestadores y perceptores de este servicio se hayan movido en un ecosistema de mercado favorable al sobredimensionamiento de ambas partes. Dos han sido las tendencias clave vividas en ese periodo que explican su trayectoria, ambas diferenciadas en su histórico evolutivo, la excelencia y la productividad.


Evolución de la Excelencia en Cirugía Estética (1990-2007)

La excelencia, entendida como el esfuerzo permanente en ofrecer los mejores productos y servicios, ha vivido importantes subidas y bajadas, en dientes de sierra, con movimientos pendulares que han transitado desde prácticas inaceptables hacia la rigurosidad, y viceversa. Podemos poner algunos ejemplos: se vivió la época en la que muchísimos centros eran irregulares o ilegales, ejercían la Cirugía Estética médicos no titulados o incluso personal no médico, lo cual hoy en día parece casi (desgraciadamente sólo casi) en extinción; o cuando eran semanales las noticias dramáticas y luctuosas sobre complicaciones y fallecimientos en estas intervenciones, lo que en la actualidad es realmente excepcional (el nivel de seguridad es mayor estadísticamente que en otras especialidades). 

Sin embargo el crecimiento de la excelencia ha sufrido retrocesos periódicos, debido a la enorme demanda del mercado para estos servicios, llegando un momento en que superaba ampliamente la oferta disponible, por lo que oferta y demanda no han crecido en paralelo (recordar que se necesitan 11 años como mínimo para formar un especialista, que generalmente son de 12 a 14, y que un hospital privado no se construye de un día para otro). Esta carrera entre oferta y demanda bien podría considerarse una burbuja inflacionaria y en detrimento de la excelencia, pues la sensación del "todo vale" se extendió entre prestadores y perceptores de servicios. 

Con cada valle de la gráfica de excelencia asistencial se producía un repunte con un pico de mejora de la misma, o en otras palabras, cada época de "toques de atención" o "sustos" se acompañaba de un aumento de las cautelas por pacientes, especialistas y centros, tras lo cual inevitablemente se producía una pendiente de relajación como consecuencia de la seguridad lograda, autocomplacencia y un "exceso de confianza" que llevaba a un nuevo periodo de prácticas de riesgo (centros irregulares, intrusismo, manos inexpertas, abuso de la anestesia local, cirugía en pacientes de riesgo, promesas fraudulentas, malos resultados, complicaciones, fallecimientos, etc), y vuelta a empezar en un ciclo constante tensión>relajación>tensión

Este ciclo se forma dentro de la nube global del mercado estético, y no hace referencia a trayectorias individuales o sectoriales. Algunos de los actores del sistema han tenido una línea claramente constante, dentro del máximo rigor y excelencia, como ha sido filosofía de Belliance desde su fundación y definición profesional del que les escribe ya desde sus años de formación MIR. Otras líneas han sido ascendentes en la excelencia y algunas impersonales y adaptativas a la relación oferta/demanda. Finalmente son un grupo menor en el presente, casi mayoritario en épocas del pasado, las actitudes que han navegado en el desinterés por la excelencia, incapacidad por alcanzarla o bien la han considerado poco lucrativa y por lo tanto perjudicial para sus intereses; de esta manera han obrado generalmente los actores de mercado que han ido desapareciendo aunque, queden ustedes avisados, no todos han dejado de actuar así gracias a perceptores de servicios recalcitrantes en la permisividad o incluso con cierta demanda de servicios de baja calidad, aunque atractivos para el cliente sugestionable y poco o mal informado.

Los numerosos y variables en su duración (desde meses a años) "dientes de sierra" de la excelencia han sido afortunadamente casi siempre en dirección ascendente, cada progreso en la excelencia, cada tensionamiento, ha superado al retroceso inmediatamente anterior que relajaba la calidad, con lo que el balance neto ha sido siempre positivo, hasta el presente en el que disponemos de un nivel envidiable de buenas prácticas en Cirugía Estética. Es cierto, no se puede generalizar, pero hablamos siempre de percepciones de nube caótica, no de tal o cual particular proceder.


Evolución de la Productividad en Cirugía Estética (1990-2007)

La productividad, entendida como producir más con los mismos recursos, producir lo mismo con menos recursos, o la productividad/competitividad deflacionaria que es producir lo mismo con el menor coste posible manteniendo los mismos recursos, es la clave de la popularización de la Cirugía Estética en este periodo dorado, en una mezcla variable de las tres modalidades. Sobre la excelencia, otra forma de productividad cualitativa, ya hemos hablado anteriormente.

La hiperabundancia de crédito fácil hizo llegar a la sociedad española cantidades enormes de renta disponible para consumo e inversión, lo que provocó una serie de burbujas y sectores inflacionados artificialmente por el dinero barato, como el inmobiliario, automóvil, turismo, ocio, culto al cuerpo, belleza y estética, y cómo no, la Cirugía Estética. No se puede culpar sólo a la hiperactividad crediticia del fenómeno quirúrgico-estético, hay un cambio cultural asociado, causa y a la vez consecuencia de la burbuja creada alrededor del sector, de lo contrario esa sobreoferta de capacidad adquisitiva hubiera ido a parar a otro tipo de servicios.

Sin embargo no se entiende que algo tan elitista y costoso se convirtiera en todo un gigante económico (aquí incluyo cirugía, medicina, dermocosmética, paraestética y belleza en general) sin un cambio en el paradigma científico y técnico de la Cirugía Estética en España, así como el desarrollo hospitalario asociado dentro del marco general de la medicina privada (tanto mediante aseguradora como de forma directa y sin intermediarios).

Tenemos por lo tanto dos factores que se han entrelazado sinuosamente entre si para condicionar la productividad en Cirugía Estética, por un lado la evolución de la burbuja crediticia, y por otro el desarrollo de esta Especialidad Médica como servicio de mercado. Al asociarse ambas líneas temporales de evolución obtenemos dos sub-periodos en la resultante de productividad, el primero con aumento de la misma y el segundo de estancamiento y pérdida de productividad:

  1. Explosión técnica y crecimiento económico (1990-2000): La Cirugía Estética experimenta un gran salto hacia adelante en esta fase, se simplifican las indicaciones, mejora la seguridad y la recuperación anestésica, se perfeccionan los procedimientos, se potencia la formación de especialistas, se innova técnicamente y en los materiales que se emplean, se instaura la cultura de la medicina privada y surgen los nuevos hospitales privados, se difunden los conocimientos entre los diferentes países y escuelas de trabajo, etc. Esto hace que la especialidad alcance su techo práctico, quedando completamente perfilada para los años venideros en su cuerpo de conocimientos, refinamientos aparte. Al mismo tiempo se produce un crecimiento económico a partir de la crisis 1993-1996, rápido, generalizado y volcado eminentemente en las clases medias, principales consumidoras de Cirugía Estética, si bien no hay una explosión del fenómeno crediticio. Esta combinación provoca que inicialmente la oferta de Cirugía Estética sea creciente en calidad y cantidad, con una demanda contraída por la crisis del 1993-1996 y en aumento con posterioridad. En otras palabras, la oferta va por delante y es superior a la demanda, pues en plena crisis económica fue uno de los motores de impulso económico. La productividad aumenta para estimular la escasa demanda existente en aquella época, se opera cada vez más y mejor, en menos tiempo, con menos personal excedente, menos riesgos, menos tiempo de ingreso hospitalario, los precios bajan progresivamente, caen los costes de producción (consumibles y suministros), las primeras consultas pasan a ser gratuítas, surge la publicidad en medios de masas, se rompe el tabú de operarse o de financiarlo, aparecen empresas por primera vez (ya no son cirujanos particulares), etc. Se trataría de un periodo de enorme aumento de la productividad que estimula una demanda raquitica en sus inicios, pero que llegada la proximidad del año 2000 alcanza en la práctica al crecimiento de la oferta. En este punto crítico se produce la inversión de variables e importantes sucesos marcan al sector a todos los niveles.
  2. Consolidación técnica y burbuja crediticia (2000-2007):  Una vez que la Especialidad, el mercado hospitalario y la formación de profesionales alcanzan cotas elevadas, se llega a un punto de superación del reto estético, las cosas parecen claras y no hay mucho espacio para grandes mejoras técnicas. Ya en los años finales de siglo se produce un aumento del consumo de dinero a precios inusualmente bajos (recordar la crisis puntocom de esa época o la crisis japonesa, resueltas con tipos de interés bajos), pero es en los años siguientes cuando hay un crecimiento exponencial del crédito, a tipos de interés por debajo de la inflación, de acceso universal y con pocas exigencias de garantías. Dinero barato, fácil y rápido (créditos exprés) que incita al consumo poco reflexivo y acrítico. Entonces la demanda de Cirugía Estética se dispara, supera de tal manera a la oferta que escasean los especialistas, los hospitales privados están saturados de intervenciones, los pedidos de implantes mamarios son a veces imposibles de atender, se generalizan empresas, cadenas y proyectos empresariales de Cirugía Estética, España se convierte en exportadora neta en este sector, atrayendo consumidores de otros países y ampliando centros y redes comerciales en el extranjero. En esta tesitura la productividad, como es lógico, cae, lentamente o más bien se hunde en algunos centros, ¿en base a qué?, la respuesta es bien sencilla, una burbuja estética ante la que se reacciona de diversa forma. Precios cada vez más elevados con una peor calidad del servicio, se ahorran recursos esenciales para la seguridad en algunos casos, se derrochan recursos humanos y materiales, se despilfarra en costes supérfluos o innecesarios, se construyen centros de un lujo insostenible, se entra en los ciclos de "confianza" y "cautela" en la excelencia (consecuencia de fallecimientos de pacientes o escándalos mediáticos), se produce cada vez menos, con más recursos y a precios más elevados, como corresponde a toda burbuja inflacionaria. El paradigma de esta fase es la crisis de las prótesis rellenas de aceite de soja, un escándalo a nivel mundial que estalla en el 1999-2000, principalmente en EEUU, y que trasciende a Europa en el 2001. No es el único pero si el más importante; las frecuentes noticias negativas o alarmistas sobre Cirugía Estética pueblan los medios, la especialidad es víctima de la farándula y el circo televisivo o se degrada la asistencia médica hasta el límite del reality-show. 


Estallido de la Burbuja en Cirugía Estética (2007-2009)

Más tarde o más temprano esto tenía que suceder, sobre todo en los 3 sectores símbolo de la hiperabundancia de crédito: inmobiliario, automóvil y estética.

El crash de la Cirugía Estética comienza, simultáneamente a las primeras turbulencias en los demás sectores, en el otoño de 2007. ¿Cuáles son las causas del estallido de esta burbuja?, pues las de su génesis ya las hemos ido enumerando: crédito barato, culto al cuerpo generalizado como valor social, desarrollo del sector y de la especialidad, etc.

La respuesta a la pregunta planteada no es diferente de las razones que han provocado el estallido de las demás burbujas coetáneas: esta crisis no es una crisis por caída de la demanda (como ha sido en muchas ocasiones anteriores), ahora lo que ha habido es un exceso brutal de oferta, mucha y con frecuencia poco competitiva, ocasionada por tipos de interés reales negativos (por debajo de la inflación) que indujeron al consumo irresponsable e inversiones fallidas. Al faltar el motor (máquina de imprimir billetes) que mantenía esta descompensación (ficción se podría considerar) dentro de un aparente equilibrio, es decir, el hipercrédito, la hiperburbuja con hiperdemanda de Cirugía Estética ha hecho hipercrash, con la consiguiente caída de la demanda a nivel del ahorro y riqueza reales, sobra como consecuencia oferta de forma masiva. Toca terminar de derribar el edificio, recoger los escombros, curar las heridas y empezar de cero, no sólo en nuestro sector por supuesto.

En los últimos años se ofrecía Cirugía Estética casi en todas partes, desde peluquerías a compañías aseguradoras sanitarias, grandes cadenas de centros, incluso multinacionales, han convividos con proyectos de todo tipo, individuales, locales, regionales o provinciales, asociaciones, empresas, cada cual ha buscado el calor de la efervescente burbuja. "¡Qué bien se estaba dentro de ella!" dirán muchos, menos mal que nos salimos a tiempo cuando nadie pensaba en hacerlo, decimos algunos.

En poco más de un año el sector se ha colapsado, ha implosionado a una velocidad inimaginable. Al no existir estadísticas oficiales, se ha hecho pública "confesión" en diferentes medios de comunicación, de que la reducción de ventas es del 20, 30, 40, 50 y hasta 70% según las fuentes y las regiones, pues no todas se han visto afectadas por igual. Se trataría de un sector tan afectado por la crisis como el inmobiliario, si no más.


Opciones de Futuro de la Cirugía Estética (2009-)

Siguiendo con la línea argumental, podemos decir que el futuro del sector pasa por los mismos puntos de actuación que otros igualmente colapsados:
  • Mejora de la productividad
  • Aumento de la excelencia 
  • Innovación empresarial 
  • Aplicación de las nuevas tecnologías e Internet 
  • Reducción de costes de producción sin reducir calidad del producto 
  • Deflactar precios 
  • Bajar salarios y reducir personal 
  • Buscar sinergias empresariales
  • Aportar valor añadido
  • Eficiciencia de gestión 
  • Capitalizar los recursos humanos 
  • No renunciar a sacrificios y esfuerzos por costosos que sean, si de ellos se concluye alguno de los anteriores epígrafes 
Sólo los que se adapten a estas premisas podrán nacer, sobrevivir o crecer en un entorno anti-cíclico como el que vivimos, en el que "sobra de todo" y "escasea lo bueno", pura y dura contracción económica. Esto traducido a la Cirugía Estética puede transformarse en operar más, mejor, más barato y, aqui lo novedoso, lograr implicar al paciente en dicha transformación. Ya no basta con el esfuerzo empresarial, en estos tiempos el cliente ha de tener conciencia de lo importante de su papel en la obtención de todo tipo de servicios. Dicho rol adquiere su relevancia porque pasa a ser determinante en que unos proyectos triunfen y otros no (hay exceso de oferta, la demanda es quien controla), pero también, y esto es clave, en su colaboración permitiendo que la optimización de productos y servicios se haga posible (si el cliente pretende que todo siga igual que antes, no podrá obtener lo que busca en condiciones coherentes con la nueva coyuntura).


Belliance y la Crisis Económica, Razones de un Exito

El éxito de Belliance no se debe a una única razón, pero es incuestionable que el mercado premia el proyecto con cifras récord en años de dura contracción económica. Esto sólo puede explicarse porque en Belliance decidimos adelantarnos a la crisis económica. La vocación inicial que nos movió a crear Belliance fue la innovación, la excelencia y la productividad, llevados a su implantación con todas las consecuencias. Algunas no siempre positivas, pues un producto que rompe estándares establecidos durante años en un sector tan polarizado como la Cirugía Estética (grandes cadenas vs cirujanos particulares), siempre va a crear polémica inicialmente.

En los primeros años de andadura, previos a la crisis actual, Belliance ha convivido con un entorno hostil para su filosofía de negocio, pues era "incomprensible" que se luchara por ahorrar costes y mejorar la productividad cuando "no era necesario", la burbuja crediticia cegaba los sentidos de muchos por aquel tiempo. Nosotros decidimos salir de ella, a costa de muchas críticas, desconfianzas, dificultades técnicas y sacrificios.

Sin embargo el reconocimiento y consolidación de Belliance se produce, y esto es lo realmente meritorio, tras años de preparación para la mayor contracción económica mundial en décadas, probable antesala de una prolongada depresión en España, en pleno hundimiento de la economía. Mientras el sector de la Cirugía Estética tal y como lo conocíamos se colapsa, el modelo de negocio fresco, innovador y eficiente de Belliance permite a prestadores y perceptores del servicio llegar a un punto de equilibrio idóneo entre oferta y demanda.


Petición de Ayuda a los Pacientes

Probablemente lean esto muchos de los pacientes que hemos tenido el honor de atender en Belliance estos años, testigos directos de todo lo que anteriormente se ha contado. Muchos de estos clientes se merecen un reconocimiento muy especial por nuestra parte, pues decidieron "arriesgar" con una empresa que aplicaba un modelo de relación con los pacientes bien conocido, pero hasta entonces nunca empleado en Cirugía Estética en España. Aquí más que nunca se hace cierto el aforismo que sin riesgo no hay beneficio, y tal como arriba se ha explicado, el riesgo fue para la empresa (ofreciendo algo nuevo y revolucionario) tanto como para el paciente que se implica como un colaborador más (involucrado en la génesis de un concepto de asistencia desconocido dentro del mundillo estético), ambos buscando un beneficio potencial. 

Hacer esto no fue la decisión más cómoda para ambas partes en los tiempos del dinero fácil, realmente ninguno tenía necesidad de romper la inercia del negocio estético. Por Belliance la iniciativa se movió por el convencimiento de que un fin de modelo y época estaban en ciernes, y por parte de los pacientes una mezcla de intuición, prestigio profesional del Equipo Médico, interés comercial y comodidad de gestión.

Hoy en día ya no cabe hablar del "riesgo" de un negocio innovador. Las cifras, la experiencia, el prestigio y el reconocimiento avalan al proyecto de innovación Belliance y su road-map para los años venideros, al igual que para los pacientes supone una apuesta segura y confiable para obtener Cirugía Estética de primer nivel y competitiva.

El mensaje que deseo trasmitir es para aquellos pacientes que estén interesados en los tratamientos de Belliance y conocer ¿cómo es posible que sea compatible nuestro modelo de negocio de bajo coste con una asistencia de alta calidad?

La respuesta es bien sencilla, gracias a los propios pacientes.

Como se ha indicado anteriormente, si las empresas desean persistir en el tiempo y el consumidor desea acceder a productos a su nivel adquisitivo y de exigencia asistencial, el cliente ha de involucrarse como un actor más que hace posible, de forma imprescindible, que el modelo sea viable. Cuando la economía estaba sobrecalentada, empresas y consumidores iban por separado, sólo la abundancia de dinero hacía posible el acuerdo entre las partes. Las empresas no pensaban en el cliente (sólo pensaban en ampliar beneficios a toda costa) y los clientes no pensaban en la empresa (sólo se planteaban exigir pues el precio pagado no era ni caro ni barato, ni a veces importaba mucho el precio pues nos dejaban el dinero).

Ahora mismo, en plena contracción económica dentro de la Cirugía Estética, sólo perdurarán las empresas que se adapten al entorno desfavorable y piensen ofrecer lo mejor al mejor precio al cliente; pero no olviden el otro lado de la ecuación, sólo podrán acceder a servicios asequibles de alto valor añadido los clientes que colaboren implicándose en la reducción de costes y mejora de la eficiencia de los recursos.

En otras palabras, si usted, empresa, no se toma en serio la situación actual haciendo los grandes esfuerzos necesarios, cosa que en Belliance venimos haciendo desde antes del estallido de la burbuja, no podrá tener suficientes clientes al quedar fuera de su rango adquisitivo y de exigencias; pero de igual manera, si usted cliente no se toma en serio la situación actual, y no colabora en el modelo de negocio de las empresas competitivas, haciendo algunos esfuerzos menores, el producto que usted desea quedará lejos de su capacidad de compra, o bien será a un precio difícil de asumir o con una calidad inaceptable.

Ejemplos de éxito los tenemos en las compañías aéreas de bajo coste, altamente eficientes, seguras y baratas, con excelentes ratios de seguridad en una actividad de riesgo (volar!), aviones en buen estado, precios sin competencia y servicio de calidad, que a cambio requieren del cliente el esfuerzo de renunciar a la gestión tradicional de vuelos y optar por el modelo Internet. En sus incios las low-cost aéreas fueron difamadas, desprestigiadas y atacadas por las grandes compañías, muchos usuarios mostraros sus reticencias iniciales e incluso rechazaban volar en ellas, otros apostaron a su favor desde un principio. Con los años se han consolidado como casos de éxito, nadie duda de su fiabilidad y además están en boca de todos, han desterrado a las compañías tradicionales de determinadas rutas, o incluso han obligado a las de siempre a fundar sus propias low-cost con éxito dispar. ¿Cómo ha sido esto posible? Por un lado gracias a la creación de un modelo de negocio tan bueno, pero por otra parte debido a la ayuda de muchos viajeros que han intercambiado cierto sacrificio en la gestión, renunciando a las oficinas tradicionales, para obtener en recompensa lo mejor del mercado en calidad/precio. Los viajeros de las low-cost se han involucrado ayudando a las compañías mediante el uso de Internet, la gestión online y el autoservicio.

Es fácil de entender que las similitudes con Belliance no son pocas ni una casualidad. Tanto en su diseño como empresa como en el tipo de servicio que presta como en su historia los paralelismos entre las compañías aéreas de bajo coste y Belliance son casi totales. Ambos son servicios "delicados" (volar y la cirugía son actividades humanas con cierto componente de impredictibilidad y temor), modelos de negocio revolucionarios en su campo, criticados y poco comprensibles en sus inicios, que triunfan gracias a la implicación de sus clientes. Por eso ambos modelos siguen adelante en plena crisis, además de aspectos colaterales como la flexibilidad, optimización, gestión adecuada, etc, y por supuesto por volar y operar bien.

Lanzamos aquí una petición de ayuda a nuestros futuros pacientes, haga usted Belliance posible y nosotros podremos mantener los precios más competitivos sin renunciar a un mínimo de calidad, la reducción de costes no viene por la seguridad (garantizada) y si por el autoservicio: use Internet.


Invitación a Compañeros Cirujanos Plásticos

Ya pasó la época de criticar destructivamente, seguir sentado en las consultas esperando que el cliente llame, no ser innovador o decir que esto de Internet no funciona o crea desconfianza. Con Belliance el movimiento se demuestra andando, toca aprender, imitar, mejorar y por supuesto, competir que a todos nos ayuda a crecer. Belliance es un proyecto, como todos, perfeccionable, ¿a qué estás esperando compañero? Tus pacientes necesitan que les ayudes a acceder a tus servicios con rapidez, inmediatez y costes asequibles, hazlo posible y ellos te premiarán.

Se que muchos compañeros me leen, algunos amigos y otros no tanto, algunos con sana envidia y otros, bueno, anclados en el pasado. A todos invito a dar el paso adelante, aceptar los nuevos tiempos y, si lo desean, Belliance es su casa, las puertas están abiertas para el que desee adquirir conocimientos de gestión y desarrollo de negocio web en Cirugía Estética.

Quejarse, lamentarse de la crisis, enrabietarse como un infante tras la pérdida de cuota de mercado por culpa de Belliance o recurrir a prácticas desleales o "sucias" para competir ya no tiene sentido. Si Belliance te quita un cliente es porque el paciente considera que toma la mejor decisión para sus intereses, esfuérzate en ofrecerle lo que se merece. Belliance se consolida como modelo a imitar, los pacientes de Belliance podrían enseñarte más, apreciado compañero, que nosotros mismos sobre las posibilidades que se abren para un cirujano con iniciativa y creativo. Ya sabes donde acudir si lo deseas, nosotros... también.

Gracias a Internet, compañero que empiezas o bien no sabes que rumbo tomar en la crisis, los Cirujanos Plásticos no se ven polarizados en las opciones gran empresa vs consulta particular tradicional, existe una tercera vía, independiente, sostenible, que no pretende crecer más allá de darte de comer a ti y a tu Equipo. Imítalo y mejóralo, Belliance será uno de tantos proyectos dentro de pocos años, aunque eso si, habrá sido el primero.

Comentarios

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Alejandro Nogueira

Entiendo a lo que se refiere Silvia, aunque de los aspectos que me comenta habría mucho que desarrollar.

En primer lugar diferenciar dos tipos de low-cost en base a la estrategia que siguen para reducir costes finales, bien sean aéreas, sanitarias o de otro tipo, por ejemplo, no olvidemos a las mayores low-cost sanitarias: las aseguradoras de salud, donde Belliance es pionero es en la Cirugía Estética, no cubierta por aquellas.

Sobre esto tendríamos:

-reducción de costes sin transformación de modelo de negocio, vía eliminación de elementos básicos, de seguridad o de calidad; ejemplos de actuación en esta política tendríamos la reducción de combustible y mantenimiento en las líneas aéreas, o en Cirugía Estética cuando se opera fuera de un centro sanitario legalizado, no se deja ingresado al paciente para ahorrar ese coste, se opera con anestesia local para evitar gastos o se emplean implantes de suero salino o "piratas" pues son más baratos

-reducción de costes con modelos de negocio modernos, en permanente transformación, nunca estáticos, innovadores, sin sacrificar elementos fundamentales y eliminando aquello que puede considerarse superfluo, accesorio o que no sea directamente el servicio que solicita el cliente; en esta vía de optimización tendríamos, para las compañías aéreas low-cost, la integración masiva o exclusiva de Internet en el modelo, la reducción de salarios y márgenes a cifras sensatas (no bajas, pero tampoco desorbitadas), acuerdos comerciales y negociación de escala, uso de slots nocturnos o menos solicitados para operar en los aeropuertos, bases en aeropuertos poco transitados, optimización de flotas, coordinación de equipos y horarios, eliminación de servicios innecesarios (catering, prensa), etc, y en el caso de la Cirugía Estética y Belliance mucho de lo anteriormente citado, pues las similitudes son innegables, haciendo la traslación al sector sanitario.

En definitiva, se trataría de distinguir el "buen low-cost" del "mal low-cost", del ahorro de costes que beneficia a empresas y clientes, y del ahorro de costes que hunde negocios y reputaciones y perjudica a los clientes. Belliance no tendría aceptación en el mercado si la calidad no fuera óptima, y lo mismo se podría decir de las compañías aéreas de bajo coste.

Probablemente, debido a su dinamismo y competitividad, las líneas modernas de vuelos low-cost han ganado tanto terreno comercial que han presionado a las compañías tradicionales hasta el extremo de incurrir en malas prácticas. Las compañías de siempre están obsoletas y encastradas en unas relaciones laborales rígidas, plantillas hipertrofiadas, flota de naves heterogénea y mal planificada, organización caótica y fundamentada en el exceso de recursos, etc, eso, no lo olvidemos, puede ser en si mismo un riesgo. El historial de seguridad low-cost es realmente impresionante, a pesar de las alarmistas críticas de sus inicios, ya afortunadamente desterradas.

Se puede simplemente "ahorrar costes" o tener un modelo de negocio óptimo e innovador, ahí radica la diferencia.

Seguramente este mismo debate se dio a principios del siglo XX, entre los defensores de la construcción tradicional de coches y los que apostaron por las cadenas de montaje. Ejemplos de choque entre modelos de negocio hemos tenido muchos en la historia, siempre gana el mejor, los clientes mandan.

Un saludo.

Silvia

No me cabe la menor duda de que su empresa no sacrifica la seguridad del paciente para conseguir una reducción de los costes.

En cuanto a los aspectos básicos que algunas compañías aéreas sacrifican, enumerarle sólo algunas de las herramientas que utilizan:
- Racionamiento de las reservas de combustible, cuestión ya denunciada por los propios pilotos que trabajan en algunas de estas compañías
- Superar las horas máximas de vuelo especificadas en la normativa de aviación civil
- Prescindir de mecánicos y técnicos de mantenimiento
- Mantenimiento de sus aviones en países con muy baja calidad como El Salvador o China...


También es cierto que sufrir una inspección SAFA por parte de inspectores españoles es como clavarse la única aguja del pajar. Y esto ya sería otro tema.

Alejandro Nogueira

Gracias por sus palabras Silvia, viniendo de alguien con su cualificación aportan un contenido altamente enriquecedor a este blog.

Me gustaría conocer los aspectos básicos de las compañías aéreas low-cost que usted afirma se han visto sacrificados en aras a su competitividad en costes. Me refiero a las major o compañías de gran éxito en el continente europeo, descartamos low-cost exóticas. No se han producido accidentes o incidentes serios en los últimos años, al menos no conocidos en las low-cost, más bien al contrario las compañías tradicionales han estado involucradas en problemas o incluso reducciones de seguridad por tener que competir con las low-cost y su más eficiente gestión. Caso a parte son las charter, otro concepto de negocio.

Me gustaría explicarle donde están las coincidencias en el modelo de negocio entre la cirugía estética y los vuelos comerciales:
-son actividades que implican cierto riesgo inherente, poner un avión en el aire y operar a un paciente son actividades con un componente impredecible, un porcentaje de complicaciones potenciales y que en caso de errores humanos o técnicos las consecuencias son fatales, por lo que la meticulosidad y la excelencia son esenciales para su buen fin
-se trata de actividades complejas, en las que se hallan implicados agentes, compañías y trabajadores muy diversos y variados
-los procesos de coordinación y gestión son complejos
-requieren de reserva y fijar una fecha prevista
-participan profesionales de muy alta cualificación
-existe en ambos casos un agente implicado "base" que a su vez asume su parte de riesgo y responsabilidad, como son los aeropuertos y los hospitales, donde físicamente hay que tener la base operativa y acuerdos de actividad, con "slots" o espacios de operatividad contratados
-se busca reducir la ansiedad y el miedo a un servicio que, por otra parte, el cliente demanda con vehemencia o incluso con pura necesidad
-finalmente tenemos el desarrollo de negocio web, con reducción de costes, donde Belliance ha sido pionero

En todo caso, si hay compañías aéreas low-cost en las que la reducción de costes se hace sacrificando seguridad, tenga por seguro que en nada se parece Belliance a ellas. Quedémonos con las buenos ejemplos a imitar.

Muchas gracias por su participación.

Silvia

Como economista, felicitarte por tan acertado análisis de la realidad económica que tendremos que afrontar de aquí a muchos años en adelante en todos los sectores, y sobre todo por las claves de actuación que con tanta precisión enumeras y que son aplicables, yo diría, que a todas y cada una de las empresas del mundo.
No estoy sin embargo tan de acuerdo en ejemplificar este modelo de éxito con las compañías aéreas low cost. Algunas de ellas creo que sí han sacrificado algunos aspectos básicos de su actividad, y no sólo han configurado de una manera distinta y más eficiente su negocio, que creo que es por lo que tú abogas.
En cualquier caso, no cabe la menor duda de que a través de este modelo el futuro es prometedor.

Alejandro Nogueira

Gracias por su aportación Carlos.

La reducción de costes necesaria para que proveedores y receptores se servicios de Cirugía Estética alcancen un punto de mutuo acuerdo, y la relación económica se reactive en el sector, pasa por la reducción de costes, el aumento de la calidad del servicio, pero BAJO NINGUN CONCEPTO SE DEBE RENUNCIAR A LA SEGURIDAD. Esto debe ser entendido como un principio transversal y común a cualquier situación macroeconómica.

Si es un error mantener un modelo de negocio obsoleto e ineficaz, con precios desorbitados, mucho peor es buscar la reducción de costes en aspectos "sagrados" como la profesionalidad y las máximas garantías de prestación.

Lógicamente el equilibrio se alcanza si los prestadores de servicio hacen un esfuerzo creativo, tecnológico y de reducción de márgenes, y los pacientes por su parte, una vez más insisto en ello, proceden a hacer su parte del esfuerzo necesario para el punto de acuerdo: aceptar el uso de Internet como un aliado esencial, entender la eficacia y comodidad que ofrece, y colaborar en la selección de los productos con calidad/precio más óptima con juicio crítico y espíritu de "consumidor inteligente".

Reciba un cordial saludo.

Carlos

Estimado Compañero:
No te conozco personalmente. Soy también cirujano plástico. Actualmente estoy ejerciendo en Madrid. Alguna vez he entrado en tu foro porque me parece muy interesante. En este caso, te felicito por tu sagaz y brillante análisis de la situación económica actual y pasada, y la repercusión que ésta ha tenido sobre la cirugía plástica y estética. Yo tengo tu misma opinión. Debemos ofrecer máxima calidad con precios adaptados a la situación. También pienso que el paciente ha de implicarse de lleno, buscando la mejor calidad-precio del mercado.
Me despido,dándote de nuevo mi enhorabuena por tu artículo. Recibe un cordial saludo.

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